Tiene el mantón de Manila
más de divino que humano.
En su enrejado... lo arcano,
con los flecos... te encandila,
y en un contraluz perfila
realzando de esplendores,
pájaros, ramas y flores.
Asimétrica armonía,
derroche de poesía
en conjunción de colores.
Si lo luce la mujer,
no cabe más donosura,
-en rama es canela pura-
hace al alma estremecer.
Y es maravilla de ver
desde el fin a los albores,
arabescos de primores
cuajando la seda fina.
El aire se arremolina
y el sol se prende de amores.
© Carmen Aguirre
Viva el mantón de manila y el arte de quien lo luce!! Un saludo grande Carmen
ResponderEliminarEte vídeo es precioso, carmen y te dí un ole, en como lo luces.
ResponderEliminarBesos
Muchas gracias a ambas: Blanca y Ana, por vuestros comentarios y otro Oleeeeeee para vosotras.
ResponderEliminarBesos
Carmen